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Discurso del Maestro Alonso Lujambio Irazábal, Secretario de Educación Pública , en la ceremonia de la firma del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad

Maestro Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de México.
Licenciada Margarita Zavala, Presidenta del Consejo Consultivo del DIF.
Doctor José Ángel Córdova Villalobos, Secretario de Salud.
Estimados colegas Secretarios.
Distinguidos miembros del presídium.
Estimados colegas Secretarios de Educación de las entidades federativas del país.
Amigas, amigos todos.

Señor Presidente:

En la Secretaría de Educación Pública compartimos plenamente la preocupación de la sociedad mexicana por los altos índices de sobrepeso y obesidad en la población en general, y muy particularmente, entre nuestros niños, niñas y jóvenes.

Reconocemos que este problema afecta seriamente el crecimiento normal de los niños, de las niñas, de los adolescentes, y constituye un factor de riesgo para su proceso formativo.

La alta presencia de sobrepeso y obesidad entre nuestros menores representa un grave problema de salud pública, que exige la respuesta de una política nacional prioritaria que reconozca el origen multifactorial del problema y ponga manos a la obra.

Estamos convencidos de que para luchar con seriedad, con responsabilidad, con eficacia contra el sobrepeso y la obesidad en la población escolar, se requiere de una amplia participación de los diferentes sectores involucrados, que son precisamente los que suscriben el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria.

En este marco, la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Salud hemos unido esfuerzos con el propósito de educar para la salud a nuestras niñas y nuestros niños, en el marco del Programa Escuela y Salud.

Para ello, hemos trabajado en diversas vertientes. Mencionaré las cuatro principales, en el entendido de que todas están sujetas a revisión y a profundización en el marco de la firma de este Acuerdo.

Primero. Tenemos una vertiente pedagógica, amigas, amigos, mediante la cual estamos impulsando una nueva cultura de la salud y de la sana alimentación, con materiales educativos tanto para los maestros, como para los alumnos. Este material está distribuido.

Todos los maestros del país cuentan con el manual para el maestro, titulado: Desarrollando Competencias para una Nueva Cultura de la Salud, con contenidos específicos para que cada maestro incorpore a su práctica docente información, actividades y trabajos para que los niños adquieran hábitos y prácticas saludables y desarrollen una cultura de la salud.

Hemos, asimismo, incluido contenidos pedagógicos para la creación de una cultura de salud en los Libros de Texto Gratuitos, desde preescolar hasta secundaria. Esto ya se hizo. Se está implementando.

En la segunda vertiente, hemos buscado desarrollar acciones de socialización para generar patrones de conducta saludables en toda la comunidad educativa.

Para este propósito, hemos elaborado una serie de recomendaciones para, así lo llamamos al documento, Una Lonchera Saludable.

Asimismo, editamos el libro de Planes y Alimentación, y Buenas Prácticas de Higiene, y se publicó también el Manual de Menús.

Ciertamente, ambos textos fueron planeados originalmente para orientar a las comunidades educativas en el Programa Escuelas de Tiempo Completo, en las que los niños y las niñas permanecen hasta después de la hora de la comida.

Sin embargo, los padres de familia de escuelas que no son de tiempo completo han encontrado un buen uso de estos materiales, ya que los han tomado como referencia para preparar los alimentos para sus hijos.

Otros contenidos para influir en los hábitos saludables de los niños, se encuentran en diversos libros que hemos agregado a las bibliotecas escolares.

Uno lleva por título: Qué Tienen de Bueno las Verduras. Otro se llama: Asuntos de mucho peso. Otro lleva por título: No por Mucho Masticar. Y otro más se titula: Manos a la Olla.

Estos libros buscan divertir a los niños mientras practican la lectura y aprenden hábitos del buen comer.

Quiero destacar también la próxima inclusión de nuevos temas de alimentación y nutrición que orienten a los padres de familia, en la Cartilla Nacional de Salud.

Una tercera vertiente la constituye la actividad física. Muy importante, ya que un elemento importante del incremento en el sobrepeso y la obesidad lo constituye la relación que existe entre una deficiente alimentación y el sedentarismo de muchos de nuestros niños y niñas. En ese sentido, es indispensable educar y fomentar una alimentación adecuada, combinada, ciertamente, con la práctica cotidiana de actividad física.

Por ello, con la CONADE nos proponemos y, por supuesto, con mis colegas Secretarias y Secretarios de Educación de los Estados de la Federación, incrementar la actividad física diaria en los planteles.

También, a través de CONADE continuaremos promoviendo y fortaleciendo las Ferias de Activación Física, en las que durante 2009 participaron 500 mil personas entre niñas, niños y jóvenes.

Asimismo, muy pronto distribuiremos las Guías de Activación Física, ya están listas, están próximas a distribuirse, para preescolar, primaria y secundaria, con el fin de desarrollar competencias hacia una nueva cultura de la salud, donde los alumnos asuman un estilo de vida especialmente activo.

Una cuarta vertiente, amigas, amigos, señor Presidente, y de gran relevancia también, es la normativa, en específico, aquella que se refiere al expendio de alimentos en las escuelas.

Estamos analizando las alternativas con la Secretaría de Salud, en coordinación con las entidades federativas.

En relación con la regulación para el expendio de alimentos y bebidas en las escuelas, menos de la mitad del país; es decir, 14 entidades federativas han ya introducido a su marco legal alguna disposición, casi todas en los últimos tres años.

Por otro lado, 19 estados de la Federación han regulado el tema mediante circulares, lineamientos o reglamentos, en adición, en algunos casos, a sus leyes de educación o de salud; 14 de los cuales lo han hecho en los últimos tres años.

La dispersión normativa, señor Presidente, es extraordinaria y es muy heterogénea también, en relación con las materias que regula y el detalle o la generalidad con que lo hace.

Frente a esta realidad, y apelando a las atribuciones genéricas de la Secretaría de Salud y de la Secretaría de Educación Pública para la emisión de programas de educación en materia de salud, estamos trabajando fuertemente en la emisión de lineamientos a nivel Federal, que construyan un paraguas normativo que cubra al país en su conjunto.

Para ello, hemos trabajado en el seno del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, con mis colegas Secretarios de Educación, en un proyecto de lineamientos, todavía bajo estudio, que determinen criterios claros a seguir en relación con el valor nutricional de los alimentos a que se tiene acceso en las escuelas, a partir del diagnóstico objetivo realizado por el Sector Salud, y a partir, también, de la conversación, del diálogo que podamos sostener en el marco de este Acuerdo con el sector productivo.

Hemos ya trabajado en diversas versiones y aproximaciones regulatorias. En el proceso deliberativo debemos partir de una premisa fundamental: nada, nada puede estar por encima de la salud de las niñas y de los niños, y especialmente del proceso educativo que requerimos todos para promover una alimentación saludable y el desarrollo de nuevos hábitos sanos en este momento histórico del país y de nuestra salud pública.

Si todos compartimos esta premisa estoy cierto de que podremos generar una nueva cultura de la salud y de la buena alimentación, porque sabremos atacar el problema de frente y con eficacia. El problema requiere de una atención integral y del compromiso de todos.

Para la regulación que vamos a definir y para que la misma tenga un impacto en la realidad, requerimos, el apoyo de las autoridades educativas estatales y de los gobiernos de los estados; de las autoridades de salud para que sus diagnósticos guíen nuestro actuar; de la industria, en su conjunto, y de la sociedad en general.

Es por estas razones por las que el Acuerdo que hoy se suscribe, señor Presidente, tiene tal importancia, ya que los actores fundamentales de la sociedad y del Gobierno en el combate a la obesidad se comprometen a sentarse a dialogar en conjunto, adoptar compromisos claros y firmes para detener y revertir este grave problema para nuestro país.

En esta tarea, la educación es absolutamente clave, porque es en el espacio escolar donde se forman las futuras generaciones. La solución al problema del sobrepeso pasa por un cambio en nuestros hábitos.

El en el Sistema Educativo está nuestra gran oportunidad para construir el México saludable y exitoso que todos queremos y que usted, señor Presidente, impulsa para que las y los mexicanos, podamos vivir mejor.

Muchas gracias por su atención.