PRESIDENTE FELIPE CALDERON HINOJOSA
25 de enero de 2010.
Muy buenos días, amigas y amigos.
Señor doctor Marco Antonio Adame Castillo, Gobernador Constitucional del Estado de Morelos y Coordinador de la Comisión de Salud de la CONAGO.
Señora Mayela de Adame.
Senador Ernesto Saro, Presidente de la Comisión de Salud del Senado.
Don Armando Paredes Arroyo, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
Ingeniero Javier González Franco, Presidente de CONMÉXICO.
Ingeniero Salomón Presburger, Presidente de la CONCAMIN.
Señor Humberto Jaramillo Rodríguez, Presidente de CANACINTRA.
Señoras y señores Senadores.
Señoras y señores Diputados.
Secretarios de Salud de los Estados.
Directores Generales.
Autoridades estatales.
Líderes empresariales, académicos.
Presidentas del DIF.
Distinguidos invitados especiales.
Honorables miembros del presídium.
Secretarios, colaboradores.
Querida Margarita.
Jóvenes alumnos, también aquí presentes.
Amigas y amigos:
Estamos reunidos para dar inicio a una estrategia fundamental, a una estrategia integral que nos permita enfrentar el grave, gravísimo, diría yo, problema que representan la obesidad y el sobrepeso en nuestro país. Deben ser atendidos estos problemas con la mayor urgencia posible.
Y por ello me da gusto recibirlos aquí, en la casa de todos los mexicanos, para atestiguar la Firma del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria. La estrategia contra el sobrepeso y la obesidad.
Quiero, desde luego, dar la bienvenida a los representantes del sector privado de nuestro país. A los Secretarios de Salud de las entidades de la República.
Al doctor Philippe Lamy, de la Organización Mundial de la Salud.
A todos los que han venido hoy a demostrar su compromiso con la salud de las familias mexicanas.
Yo reconozco muy sinceramente la voluntad de todos de ser parte de esta gran alianza, que debe ser exitosa, y debe ser exitosa para buscar soluciones a uno de los problemas de salud pública más relevantes del país.
Veamos algunos datos. Hoy, el 70 por ciento de los adultos en México están excedidos de peso, así como cuatro millones y medio de niños entre los cinco y los 11 años. 70 por ciento.
De 1980 a la fecha, el porcentaje de mexicanas y mexicanos con sobrepeso u obesidad se ha triplicado en casi 30 años.
Otro dato muy preocupante. México es actualmente el país con el mayor número de personas adultas con sobrepeso en el mundo y, también, somos por desgracia el país con el mayor problema de obesidad infantil en todo el mundo.
Esta es una realidad, ante la cual ya no podemos cerrar los ojos. La obesidad y el sobrepeso son hoy en día uno de los mayores retos en materia de salud que está enfrentando México.
En primer lugar, obviamente, ejerce un efecto sumamente negativo en la salud de la población que la padece. Tanto el sobrepeso, como la obesidad, por ejemplo, duplican o triplican el riesgo de padecer enfermedades crónicas, como hipertensión arterial, infartos, enfermedades vasculares; pero también, cáncer de mama, cáncer de esófago o cáncer de riñón.
Es importante mencionar también, que el 90 por ciento de los casos de Diabetes Tipo II, que hoy es la primera causa de muerte en el país, son atribuibles al sobrepeso y a la obesidad.
Otra vez. El dato es que la primera causa de muerte en México es la diabetes y que el 90 por ciento de los casos de diabetes son causados por sobrepeso y por obesidad, y que somos el país que registra el mayor problema de sobrepeso en el mundo.
En segundo lugar. El sobrepeso y la obesidad ponen en riesgo la sustentabilidad del Sector Salud. En otras palabras, de seguir este problema será imposible en el futuro atender a todas las personas que padezcan enfermedades cardiovasculares o diabetes, por los costos que significa.
Las personas que desarrollan enfermedades relacionadas con sobrepeso u obesidad van a vivir enfermas, se calcula, que en promedio unos 15 años y que los costos de tratarlas, de hacerles hemodiálisis y otros, representan una carga sistémica para el Sistema de Salud que de seguir creciendo va a ser insostenible.
Tan sólo del 2000, el año 2000 al 2008, la atención de estas enfermedades se incrementó más del 60 por ciento, y se pasó de 26 mil millones de pesos a más de 40 mil millones de pesos gastados por el país en la atención de enfermedades relacionadas con sobrepeso y obesidad. Esto equivale que en esos tratamientos estamos gastando casi todo lo que invertimos, o el equivalente a todo lo que invertimos en el Seguro Popular en el país, en el año 2009.
En tercer lugar. El sobrepeso y obesidad tienen también repercusiones en la vida económica del país, porque los costos indirectos en productividad de los trabajadores relacionados con el sobrepeso y la obesidad, son del orden de 23 mil millones de pesos anuales.
Asimismo, cabe destacar que aunque la obesidad y el sobrepeso afectan por igual a todos los estratos de la población, representan los problemas asociados a sobrepeso y obesidad una mayor carga económica para las familias que menos tienen.
La obesidad y el sobrepeso son, sin duda, resultado de muchos factores: la dieta de las personas, por ejemplo; la falta de actividad física; los hábitos alimenticios que tenemos los mexicanos; el consumo elevado que se tiene de refrescos, de bebidas alcohólicas, de la llamada vitamina T: tacos, tortas, tortillas, en fin.
Pero aquí la clave, amigas y amigos, es que más que buscar o profundizar mucho en esas raíces, lo que tenemos que hacer es voltear la mirada hacia lo que debemos hacer.
Los hábitos alimenticios, las frituras, también, que son de un altísimo consumo en los niños. El consumo, también, de bebidas que tienen un alto contenido de azúcares, la falta de consumo de agua, la falta de consumo de frutas y verduras, en fin.
Aquí la clave, amigas y amigos, es que con este Acuerdo damos un paso medular, primero, para llamar la atención y estar plenamente conscientes del tamaño del problema y de que el problema requiere una respuesta inmediata y requiere la participación de todos nosotros.
Hoy, quienes estamos aquí, quienes han suscrito el Acuerdo, quienes lo atestiguamos, estamos dispuestos a cambiar el presente con una mirada puesta en un futuro, que queremos sea mucho más sano para todos los mexicanos.
El desafío que supone la obesidad y el sobrepeso es un desafío indiscutible y también es un desafío inaplazable.
Este reto nos convoca a todos, desde luego, al Gobierno Federal, pero también a los gobiernos estatales y a los municipales, a los Poderes de la Unión y, en particular, al Legislativo; a los empresarios y, sobre todo, a cada una y a cada uno de los mexicanos.
Por ello, hemos convocado a un Acuerdo Nacional por la Salud Alimentaria. Debemos actuar contra ese mal: obesidad y sobrepeso, y debemos actuar ya.
Y vamos a actuar a través de este instrumento. A través de él, todos los actores involucrados estamos plasmando nuestra determinación de hacer un frente común contra el problema. Con la firma de este documento, nos comprometemos a sumar esfuerzos, a rendir cuentas de lo que hacemos y a seguir trabajando por la salud de los mexicanos.
Las metas que se han trazado en el documento, se las comparto. Son muy básicas y muy claras.
Uno. Que es muy difícil, pero es muy importante, es revertir en los niños de dos a cinco años, que es donde empieza el problema, el crecimiento explosivo que tiene la prevalencia del sobrepeso y la obesidad, por lo menos llevarla a menos de lo que había en el año 2006.
Dos. Detener en la población entre los cinco y los 19 años, es decir, en niños, adolescentes y jóvenes, el avance acelerado de la prevalencia de sobrepeso y la obesidad.
Y tres. Desacelerar el crecimiento de la prevalencia de sobrepeso y obesidad en los adultos.
Son metas ambiciosas, pero también son metas alcanzables. Lo que ha señalado, además, el Secretario, son los cinco pasos que estamos invitando a la población que se den para lograr esto.
El Primero. Es Muévete. Y sí, necesitamos hacer ejercicio todos los mexicanos, por lo menos media hora diaria de caminar, de correr, de andar en bicicleta, de nadar, de hacer ejercicio, de, incluso, de bailar, de tomar clases de todo tipo. Es decir, se trata de hacer ejercicio media hora. Es básico para la salud y también para la obesidad.
Segundo. Es Mídete. Como ya decía el Secretario, es acción y efecto de medirse, del peso, desde luego, la cintura, en fin. Pero también de medirse en el consumo; de medirse, de poner un límite a un problema de nuestro país también, que es un alto consumo en calorías; un alto consumo, desproporcionado, de alimentos, de bebidas. Se requiere realmente una moderación importante para este problema.
Un Tercero. Muy importante. Es Tomar Agua. Intensamente. Ahí se presenta en el Programa metas graduales para que la población poco a poco se vaya haciendo de un hábito bueno y una virtud. Finalmente, eso son las virtudes: hábitos buenos, de tomar mucho más agua.
El Cuarto. Es incorporar o aumentar el consumo de frutas y verduras. En general, mejorar la dieta de nuestro consumo.
Y el Quinto. Es compartirlo con la familia y las amistades. Socializar el problema y socializar la estrategia, reforzar en la familia, en el trabajo este esfuerzo que es difícil, pero que tenemos que hacerlo como país.
Sin duda, amigas y amigos, las metas que se han fijado en el Acuerdo son metas ambiciosas, son metas difíciles, pero tenemos que alcanzarlas y tenemos que trabajar juntos para lograrlas.
Para contribuir a alcanzar las metas, se van a hacer varias cosas. A partir del Acuerdo, por ejemplo, se van a generar foros de discusión, para discutir cuáles son las acciones concretas que, como sociedad o como Gobierno, tenemos que llevar adelante.
Cuáles son las acciones concretas, por ejemplo, que tiene que llevar a cabo la industria nacional, en particular la industria de alimentos.
Asimismo, en el marco del Consejo de este Acuerdo, se constituye a partir del día de hoy, el Consejo Nacional para la Prevención y Control de las Enfermedades Crónicas no Transmisibles, como un órgano de evaluación y seguimiento de los compromisos establecidos y, desde luego, de todo lo que surja en los foros.
La lucha contra la obesidad y el sobrepeso debe ser, para todos nosotros, una lucha diaria, una lucha constante y una lucha decidida. Es fundamental que los mexicanos tengamos una dieta balanceada y promovamos y realicemos mucha mayor actividad física.
Yo instruyo a los Secretarios aquí presentes, a todos los titulares de dependencias, a todo el Gabinete del Gobierno Federal, a fomentar mejores estilos de vida entre sus trabajadores y a difundirlos en la sociedad entera.
En especial, yo convoco a las instituciones que forman parte del Sector Salud para seguir con los esfuerzos de prevención y orientación, que ya han venido realizando hasta ahora.
Al Director de la Comisión Nacional del Deporte, Bernardo de la Garza, aquí presente, le instruyo a que siga e intensifique el alcance del Programa Actívate, Vive Mejor, con lo cual estamos promoviendo, precisamente, eso, 30 minutos de ejercicio en toda la población y podamos, verdaderamente, enfocarnos a la práctica masiva del deporte en el país.
También insto a la Secretaría de Seguridad Pública a que se coordine con los demás firmantes del Acuerdo, a fin de que podamos verdaderamente atender de manera particular el problema de sobrepeso y de obesidad en niños y jóvenes, promoviendo una mejor educación física, promoviendo una educación en el problema en todas las escuelas y también promoviendo una mejor alimentación dentro de las escuelas; y que utilice todos los instrumentos legales a su alcance para impulsar, precisamente, una mejor nutrición en los centros escolares del país.
Este mismo esfuerzo le pido, respetuosamente, a los Secretarios de Educación Pública en las entidades y a los gobernadores, porque sólo actuando juntos podremos verdaderamente sensibilizar a la población y tener el éxito que necesitamos para mejorar la salud del país.
Desde luego, instruyo al Secretario de Salud a que siga promoviendo la creación de programas y políticas públicas que tengan un impacto directo en la salud de los mexicanos.
A los titulares de las dependencias de Salud en todo el país, los exhorto también a que hagamos de la lucha contra la obesidad y el sobrepeso, una verdadera prioridad en todos los programas, una prioridad nacional.
A los representantes de la industria, a quienes agradezco nuevamente su presencia, los invito a tomar conciencia de la gravedad del problema que enfrentamos y a hacer de las metas del Acuerdo también una prioridad en la toma de decisiones, a fomentar mejores estilos de vida entre los trabajadores de las industrias, en la sociedad, que consume sus productos, que utiliza sus servicios; en invertir también en investigación que nos permita también producir bienes, comestibles mejores en calidad y, desde luego, a participar abierta y propositivamente en los foros de discusión que habrían que realizarse en torno a este Acuerdo.
A los medios de comunicación, a quienes les agradezco también su presencia en este evento, los exhorto a difundir mensajes reiterados sobre la importancia de una vida sana, sobre la importancia de alimentarse bien, sobre la importancia de realizar actividad física cotidiana.
Finalmente, hago un llamado a la sociedad en su conjunto, a mujeres, a hombres, a jóvenes, a niños, a maestros, a todos, a tomar la decisión de que llevemos estilos de vida más saludables, a que comamos de manera más balanceada, a practicar algún tipo de deporte regularmente, a que verdaderamente nos propongamos bajar de peso, cuidar la salud, cuidar la alimentación.
El éxito de la estrategia está, en gran parte, en manos de la gente; porque la gente es la que puede y va a hacer la diferencia en la calidad de vida en nuestro país.
Así que, los invito a que trabajemos juntos en esto. Es un problema serio. Vamos a echarle los kilos a este Acuerdo por la Salud Alimentaria, vamos a echarle los kilos a esta Estrategia contra la Obesidad y contra el Sobrepeso.
Amigas y amigos:
Para lograr los grandes cambios que requiere nuestro querido México, se requiere unidad de propósito y unidad de acción. El sobrepeso y la obesidad son uno de los mayores retos que enfrentamos en materia de salud pública en el país.
Frenar este problema, enfrentar este creciente desafío, es una tarea enorme que exige compromisos, exige recursos, exige esfuerzo de todos; exige sacrificios por parte de todos los que estamos participando. Pero tengan en cuenta que ese trabajo es por el interés superior de la Nación.
Tengo la certeza de que ese es el camino correcto. No evadir los problemas. Enfrentarlos, y enfrentarlos con unidad de propósito y de acción.
Y para hacer frente, precisamente, a uno de los mayores retos de salud para todo este Siglo XXI, el camino empieza hoy. Los pasos siguientes los tendremos que andar entre todos y cada uno de nosotros.
El éxito de este Programa, el éxito de este Acuerdo, el éxito de esta verdadera cruzada, depende de nuestra voluntad y de nuestra perseverancia.
Sé que a partir de este año, el Año de la Patria, en que conmemoramos 200 años de esfuerzo, 200 años de ser orgullosamente mexicanos, con la voluntad de todos, habremos de hacer de nuestro querido México el país saludable que debe ser.
Muchas gracias.
Enhorabuena.
suerte a todos con este importante Programa. |